El primer mundo, occidente, los
países más ricos, o como más te guste decirlo, entre los que se incluye España
(últimamente a duras penas), fueron los encargados de redactar y firmar la
Declaración de los Derechos Humanos (no todos, solo algunos, el resto acogió la
declaración más tarde) y por tanto son hoy día los máximos representantes de
estos derechos, o por lo menos eso les gusta decir, porque, ¿de verdad es así?
Estos poderosos países, con
EE.UU. a la cabeza, suelen criticar la actuación de algunos gobiernos por sus
duras represiones armadas, señalándoles con el dedo y lanzando duras
acusaciones y ultimátums, o se manifiestan contrarios a algunas disputas
acaecidas en “lejanos países” entre diferentes bandos locales, por motivos
religiosos o territoriales, en los que
se utiliza armamento pesado indiscriminadamente, incluso contra población
civil.
Sin
embargo, y de una forma extremadamente contradictoria, son principalmente estos
países los que investigan, producen, exportan y suministran la mayoría del
armamento mundial, enriqueciéndose sobre medida durante el proceso. Y, he aquí
la contradicción, se lo venden a aquellos países a los cuales criticaban por la
tenencia o uso de dichas armas.
Centrémonos
un poco en los Estados Unidos. Son, como ya he dicho, los líderes indiscutibles en cuanto a exportación de armas, acaparando el 30% del total mundial, siendo en especial la venta de avión lo que más ha descado con un 63%. Y
aun siendo esto un hecho evidente, son los primeros en criticar conflictos en
el extranjero, incluso llegando a actuar bélicamente, como fue el caso de la
guerra de Irak, de hecho, una vez acabada la guerra, Estados Unidos sigue
vendiendo armamento al gobierno irakí a pesar de haber criticado la persecuciónpolítica de la minoría suní por parte del Gobierno del primer ministro chií,
Nuri al Maliki.
Bastante
cerca de esta zona, el portavoz del Departamento de Defensa de los EE.UU.afirmo tras la confirmación de un acuerdo armamentístico con los Emiratos
Árabes Unidos, que este hecho era “un importante paso para mejorar la seguridad
en la región”.
Pero
como suelo decir, no hace falta irse muy lejos para hablar de este tema ya que
España se ha convertido recientemente en el 7º exportador mundial de armamento,
habiéndose multiplicado por tres en los últimos 5 años, por lo que al parecer
la crisis, no nos ha afectado a todos por igual. Otro dato curioso es el hecho
de que durante la llamada Primavera Árabe, en la cual España condenó la
actuación de los gobiernos por sus duras represiones armadas, nuestro gobierno
decidió vender a Yemen un avión CN-235 para "acciones
antiterroristas" y además entregar tres unidades del avión de transporte
militar C-295 a Egipto.
De
hecho como acabo de mencionar, al parecer, la crisis global que tanto ha
afectado a los mercados, tantos despidos ha propiciado y que a tantas empresas
ha llevado a la bancarrota, no ha afectado por igual a la industria armamentística,
la cual sólo ha visto reducida en un 1% sus ventas en 2010.
Por
todo ello es evidente que la doble moral del primer mundo no solo es claramente
descarada, por que estos no son datos ocultos, son totalmente públicos, sino
que al parecer es muy efectiva, puesto que se siguen perpetuando como
defensores de los derechos humanos en el mundo mientras son ellos mismos
causantes, a costa de su enriquecimiento, de buena parte de las miserias y
tragedias de este, nuestro mundo.
“La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino
por las que se sientan a ver lo que pasa.”
Albert Einstein


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