Continuamente comprobamos cómo, en muchos lugares del planeta, es la cultura la que predomina sobre cualquier otro tipo de ley, norma o derecho.
Podríamos encontrar muchísimos ejemplos de esto sin irnos demasiado lejos en el tiempo. En esta entrada, comentaré algunos de estos ejemplos dentro de la religión musulmana, y, entre ellos, la triste historía y aún más trágico final de la pequeña Amina Filal.
Protestas por el caso de Anima Filal enfrente del parlamento Marroquí en Rabat
El artículo 475 del Código Penal marroquí permite que los violadores
se libren de ser juzgados y de una larga condena en la cárcel si se
casan con sus víctimas, cuando son menores de edad.
En base a este artículo, la joven de 16 años Amina Filal, violada, a los 15 años, fue condenada por un juez a casarse con su violador, para así éste salvar su pecado. Tras 2 años de matrimonio con esta persona, si cabe llamar así a este tipo de seres, Amina, cansada de aguantar maltratos, abusos... decide suicidarse ingeriendo matarratas. Realmente es un final muy desagradable para tan joven criatura.
Esto tuvo lugar el 10 de marzo de este año, no hablamos de cosas de hace muchos años. Lo peor de todo esto es que es un caso de los cientos, sino miles, que habrá cada año en todos estos países mulsumanes, entre otros, y que se sigue viendo como algo normal y a respetar, ¡bendito multiculturalismo!.
¿Dónde están esos derechos humanos que con tanto orgullo defendemos? Esos derechos que consideramos como la seguridad de todo ser humano, garantes de unos mínimos de bienestar, de nivel de vida, son dificilmente apreciables en casos como estos.
Otra práctica cultural que se sigue llevando a cabo en la actualidad, y que no es menos desagradable que la anterior, es la conocida ablación, dicho de otra forma, la amputación del clítoris. Hay incluso otro tipo de ablación, todavía más espeluznante, conocido como infibulación, que consiste en la extirpación del clítoris, labios menores y mayores.
El procedimiento para realizar tal atrocidad es demasiado desagradable como para ponerlo, pone los pelos de punta a cualquiera.
Países dónde se realiza la ablación
En España también se han dado casos en los que se han realizado ablaciones, en noviembre de 2011, un matrimonio decidió extirparle el clítoris a sus pequeña hija de 2 años y medio, aquí la noticia.
Otras muestras de desigualdad de género y de derecho a morir son las miles de lapidaciones contra mujeres por motivos de adulterio. Hasta la actualidad Irán -por diferentes motivos- ha
lapidado a más de tres mil mujeres, cincuenta de ellas menores de 15
años, treinta embarazadas y cuarenta y cinco mayores de 50 años. Por su
parte, las mujeres vírgenes son violadas por sus guardianes antes de ser
ejecutadas, ya que el Corán dice que si la mujer muere virgen va al
cielo.
Realmente estamos ante una religión muy violenta y desigualitaria, en la que encontramos hasta personas como el imán de Terrassa, que en sus sermones aconsejan cómo pegar a las mujeres para que no queden marcas. Todo esto no ha sido castigado ni juzgado ni nada por el estilo.
Actualmente vemos como las potencias mundiales luchan por motivos económicos, políticos... y cómo éstos mismos negociacian y comercian con países como Arabia Saudí, Marruecos, Irán... sin parecer importarles la situación en la que viven sus ciudadanos.
Nuestra presencia en estos países orientales apenas presenta cambios notables en las situación de las mujeres y niñas que sufren todo este tipo de agresiones.
Vivimos en sociedades multiculturales, en las que existe un respeto hacia las otras culturas para una mayor integración social y cultural, en la que diversidad cultural es considerada como enriquecedora, pero...
¿Acaso la multiculturalidad ha de respetarse hasta el extremo de consentir estas atrocidades? ¿Con qué moralidad se pueden tener relaciones con culturas de este tipo para beneficio propio?
Es de cobardes escudarse en la palabra respeto a otras culturas para así evitar enfrentarse a poner fin a actos de este tipo. No se puede respetar una cultura, religión, creencia o acto que no respeta a otros, no se merecen dicho respeto.
Mientras siga ese pretexto de respeto cultural, las vejaciones, abusos, violaciones y asesinato de mujeres musulmanas seguirá en aumento, en pleno siglo XXI, porque nadie se atreve a mancharse las manos por evitarlo.
"La Religión es el conjunto de escrúpulos y tabúes que obstaculizan el libre desarrollo del entendimiento humano"
-Salomon Reinach


















