Me hubiera gustado realizar esta entrada durante algún periodo electoral, pero como no ha sido posible, no me quedaré con las ganas de hacerlo ahora.
En nuestro país, gracias a que vivimos en una democracia, tenemos el poder y el derecho de expresar nuestro apoyo o no en una moción, propuesta, elección de candidatos... mediante el uso del voto.
Este voto tiene sus propias características:
- Universal: todos los ciudadanos tienen derecho a votar
- Libre: en un sistema constitucional de derechos y libertades, el pluralismo político, el acceso abierto al proceso electoral, los partidos en competición, la periodicidad de las elecciones y la posibilidad efectiva de decidir sobre la permanencia o sustitución del poder gubernamental son rasgos distintivos de unas elecciones donde el voto es libre.
- Secreto: se debe asegurar el secreto en el ejercicio del voto para garantizar la libre decisión del votante.
- Directo: el voto debe ser efectuado por cada cuidando de forma directa sin intermediarios, no es transferible.
- Igual: cada elector tiene asignado el mismo numero de votos independientemente de la persona que los emite
Como siempre, hasta ahí, la teoría, queda perfecta, impoluta, pero... ¿realmente ejercen todas las personas un voto democrático?
Se podría afirmar que una gran mayoría si realiza un voto democrático, pero estaríamos olvidando un porcentaje menor de la población que no puede, debido a su diversidad funcional, necesidad de apoyo permanente, etc.
Seguramente, con la anterior pregunta, poca gente se habrá acordado de estas personas. Por mi experiencia con estas personas veo muy presente la situación que viven algunos en estos periodos tan importantes en la vida de un ciudadano democrático. O, ¿acaso no es importante el voto de estas personas también?
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, concretamente en el art. 29 (Participación en la vida política y pública) dice así "Asegurar que las personas con discapacidad puedan participar plena y efectivamente en la vida política y pública en igualdad de condiciones con las demás, directamente o a través de representantes libremente elegidos, incluidos el derecho y la posibilidad de las personas con discapacidad a votar y ser elegidas"
La realidad, como siempre, difiere un tanto de la teoría o de lo idealizado.
Vivimos en una sociedad discapacitante, de eso no hay duda, pero tampoco se da el 100% por reducir esos factores que la convierten en discapacitante.
La inmensa mayoría de las personas invidentes no pueden ejercer el derecho al voto secreto, gran cantidad de colegios electorales que no están completamente adaptados, publicidad electoral no accesible a ciertas personas, personas que se encuentran en cama que no realizan voto alguno...
Son claros ejemplos de barreras que impiden que un sector de la población no pueda participar activamente en los procesos electorales, sin olvidarnos que esto no es simplemente el hecho de votar. Por ejemplo, hasta ahora, las personas invidentes no pueden ser miembros de las mesas electorales, porque el máximo órgano arbitral electoral dice que es imposible que ejerza esta función debido a que la ley no le da amparo para ello.
Además, toda persona con algún tipo de discapacidad o deficiencia que quiera incorporarse a la vida política, solo podrá hacerlo si cuenta con una asistencia personal suficiente, pues no hay ninguna obligación por parte de los partidos políticos a hacerse cargo de cubrir estas prestaciones, necesarias.
La lucha por la consecución de una igualdad en las urnas va creando unas bases que hace falta terminar de formar. Ahora, con motivo de la crisis y el coste que supone todas las adaptaciones y reformas que deben llevar a cabo, tardaremos más en ver como estas personas llevan una vida política y pública igual que la nuestra.
Para conseguir esta igualdad se están promoviendo los siguientes cambios:
- Para personas invidentes:
- Voto en secreto mediante el braile
- Kit de votación
- Para personas hipoacúsicas:
- Intérpretes de lenguaje de signos para personas
- Servicios de subtitulado en las campañas
- Personas con discapacidad motriz:
- Locales electorales accesibles
- Solicitud de un transporte gratuito que le desplace al local electoral
Si bien son pocos los avances que se van logrando, aunque no se lleven a la práctica todos en la actualidad, son realmente cambios muy significativos para estas personas. Falta puesta en práctica.
Otro factor más que va en contra de los derechos humanos de las personas con diversidad funcional son las limitadas ayudas y prestaciones económicas para asistencia personal que presta la Ley de la Promoción de Autonomía Personal y Atención.
“Eso de que la discapacidad significa la muerte de los sueños es pura mentira”
Pol-Marie Boldo
Director de la fundación Emmanuel SOS Adoption.
Director de la fundación Emmanuel SOS Adoption.
“Cualquier vida es única e irrepetible y tiene tanto valor como otra. Si hubiese una vida sin importancia, ninguna sería importante.”
Olga Bejano


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