Me disponía a proponer un descansito optimista en este tema tan complejo y extenso,
cuando he visto que la entrada más reciente también va encaminada a tal fin. Me
alegra, Paloma, continuar con el paréntesis de “paz” que has abierto.
La
organización no gubernamental en la que yo me he centrado se trata de Amnistía Internacional (AI).
Su
inicio y referencias: en 1961, Peter
Benenson funda Amnistía Internacional. Benenson es un abogado británico
interesado en el caso de unos estudiantes portugueses que habían sido
encarcelados injustamente: habían brindado por la libertad en su país.
El
abogado alentó a personas de todo el mundo con su artículo “Los presos
olvidados” a que se actuara para liberar a seis reclusos que reunieran la
condición de haber sido encerrados por pertenecer a determinadas convicciones
políticas o religiosas que, para él, nada tenían que ver con la violencia o el
peligro. A estos seis presos se les denominó como “presos de conciencia”. Para sorpresa
de Benenson, más de un millar de lectores anónimos apoyaron la causa, dando
paso a un tipo de activismo que reivindicaba la lucha en contra de la violación
de los Derechos Humanos.
A
medida que Amnistía Internacional fue creciendo, también lo hizo su foco de
atención, interesándose por otras violaciones de los Derechos Humanos como la tortura, la pena de muerte o las
desapariciones forzadas.
Una
de las características que más llama la atención de esta organización, es su
convicción por alcanzar el cumplimiento real de los Derechos Humanos. Derechos
que siempre han estado descuidados o en quiebra, pero por los que se puede y
merece la pena luchar.
Amnistía
Internacional pide pues responsabilidad a todas las personas para el posible
cumplimiento, pero la pide en especial a esos agentes de poder de los que depende en gran parte la quiebra de los
Derechos Humanos: a los gobiernos, a grandes
empresas, etc.
Los
principales objetivos que propone para que los Derechos puedan llevarse a cabo
vienen a resumirse en 7, y se ha
elaborado un Plan Estratégico para
que puedan ser alcanzados en un periodo de 6 años. Dicho plan comenzó en el año 2010.
Los
7 objetivos principales de Amnistía Internacional y el Plan Estratégico para
alcanzarlos:
No
obstante, no basta con la teoría bonita que se nos ofrece y que prácticamente
todos podríamos escribir y compartir, es necesario ver la acción, las realidades
y los datos que se han seguido consiguiendo con esta dinámica.
¿Es Amnistía Internacional defensora de una
causa imposible como lo puede parecer el cumplimiento de los Derechos Humanos
en el mundo en el que vivimos? Al ver los resultados, podemos comprobar que la
acción es diversa e intensa y que, aunque haya demasiados intereses político-económicos
de por medio para que estos sean una realidad (como estamos viendo todos a lo
largo de este blog), aquí nos consta que tales movimientos y luchas perseverantes
llevados a cabo por la organización consisten en un hilo de esperanza para
estos Derechos en los que tanto nos cuesta a veces creer.
Su
acción, que pasa por múltiples países y situaciones, no parece ser en vano.
Es
esperanzador el poder informarse y ser libre para formar parte de grupos u
organizaciones que contribuyen en la medida de lo posible a la
existencia de un mundo en el que las prioridades no sean meramente económicas y/o
hegemónicas.
Otras
organizaciones de interés en el sector no lucrativo:
Bienvenidas
serán otras organizaciones que conozcáis y penséis que merece la pena tener en
cuenta.

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