
En la declaración universal de los Derechos Humanos está recogido en el artículo nº5 el siguiente derecho: nadie está sometido a tortura.
Pues bien, esto no se cumple en muchos casos. Y concretamente en el caso de soldados estadounidenses, se repite una y otra vez.
Entre los muchos ejemplos que se pueden encontrar, me voy a referir al de las torturas en la prisión de Abu Ghraib.
En el año 2004 se publicaron las imágenes donde podía verse perfectamente cómo eran torturados los reclusos iraquíes de la prisión, a manos de los soldados estadounidenses. Entre ellos había agentes de la CIA y la Policía Militar que se encontraba involucrada en la ocupación de Iraq. En estas fotos se puede ver cómo les desnudaban y les colocaban en posturas humillantes y vejatorias, unos apilados sobre otros, con las piernas abiertas… también les cubrían la cabeza con bolsas o sacos y les acercaban perros agresivos para que se sintieran vulnerables y temerosos.
En el año 2004 se publicaron las imágenes donde podía verse perfectamente cómo eran torturados los reclusos iraquíes de la prisión, a manos de los soldados estadounidenses. Entre ellos había agentes de la CIA y la Policía Militar que se encontraba involucrada en la ocupación de Iraq. En estas fotos se puede ver cómo les desnudaban y les colocaban en posturas humillantes y vejatorias, unos apilados sobre otros, con las piernas abiertas… también les cubrían la cabeza con bolsas o sacos y les acercaban perros agresivos para que se sintieran vulnerables y temerosos.
Realmente al ver estas fotos se le revuelven a una las tripas, es terrible cómo se puede volver una persona tan tremendamente sádica en una situación así. De hecho, en la imagen de más abajo podemos ver la pasividad con la que esta mujer sujeta con la correa a este hombre, sin ningún resquicio de culpabilidad.

Estas torturas tuvieron lugar durante la ocupación de Iraq por parte de EE.UU., tras los atentados del 11 de septiembre. El escándalo político producido por ello dañó la credibilidad y la imagen de EE.UU. y sus aliados en las operaciones militares de la guerra de Iraq. La administración de este país se defendió diciendo que esas torturas en ningún momento fueron ordenadas por los altos cargos estadounidenses, sino que fueron los propios soldados los que las realizaron y las inmortalizaron en esas terribles fotografías. Que fue la situación, el sentimiento de poder de los soldados, lo que les hizo sádicos e inmunes ante estas torturas. De hecho, muchas veces ha quedado demostrado que es más fuerte el contexto donde se encuentra un individuo que su propia personalidad. Es decir, que las acciones agresivas que pueda llevar a cabo a veces no se pueden controlar de manera racional, pues el ambiente es capaz de cambiarles y eliminar toda lógica moral.
Personalmente, creo que estos soldados estaban enfermos, por así decirlo, al deshumanizar así a estas personas. Me parece demencial ese trato, por mucho que les cegara el poder o la autoridad. Es un acto que viola los Derechos Humanos, que tan vitales e importantes son para todos. Pues bien, no fue hasta 2006 cuando el gobierno de EE.UU. anunció el cierre de la prisión y el traslado de los reclusos a otra institución penitenciaria. Esto me trasmite la poca atención que hay por la defensa de los Derechos Humanos cuando los culpables provienen de países poderosos como este.
Es curioso... muchas veces se presume de que nuestra sociedad evoluciona tecnológica, social... pero ¿moralmente? Ojalá la declaración de los Derechos Humanos haya servido para algo más que para penalizar legalmente el incumplimiento o violación de los mismos, pues el ser humano cada vez se deja ver más corrompido por el egoísmo, la agresividad y el etnocentrismo. Sería maravilloso que se valoraran los derechos más allá del papel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario